"QUE LA PALABRA DEL SEÑOR SIGA PROPAGANDOSE" 📖: 2 Te 3,1
- Del Puerto Noticias
- 29 ene
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"La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón."
La Iglesia sabe bien que Cristo vive en las Sagradas Escrituras, por este motivo siempre le ha tributado a las Escrituras divinas una veneración parecida a la dedicada al mismo Cuerpo del Señor. Por esta razón, san Jerónimo decía con razón algo que cita el documento conciliar: la ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo (Cf. «Dei Verbum», 25).
Iglesia y Palabra de Dios están inseparablemente unidas entre sí. La Iglesia vive de la Palabra de Dios y la Palabra de Dios resuena en la Iglesia, en su enseñanza y en toda su vida. El apóstol Pedro nos recuerda que «ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios» 2 Pt 1, 20.