"JESÚS VIÓ UNA GRAN MUCHEDUMBRE Y SE COMPADECIÓ DE ELLA" Mc 6, 34-44
- Del Puerto Noticias
- 7 ene
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«En la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano, nace así, en torno al misterio eucarístico. El servicio de la caridad para con el prójimo»
Ante la multitud, que lo había seguido desde las orillas del mar de Galilea hasta la montaña para escuchar su palabra, Jesús da comienzo, al milagro de la multiplicación de los panes, que constituye el significativo y largo discurso en el que se revela al mundo "como el verdadero Pan de vida bajado del cielo."
Las acciones realizadas por Jesús van a la par a las de la última Cena: «Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias, se los dió a los discípulos para que los repartieran a los que estaban sentados», La insistencia en el tema del «pan», que es compartido, y en la acción de gracias, recuerda la Eucaristía, el sacrificio de Cristo para la salvación del mundo.
Cristo se hace pan de vida para los hombres. La Eucaristía es el gran encuentro permanente del hombre con Dios, en el que el Señor se hace nuestro alimento, se da a sí mismo para transformarnos en él mismo. Jesús no nos pide lo que no tenemos, sino que nos hace ver que si cada uno ofrece lo poco que tiene, puede realizarse siempre de nuevo el milagro: Dios es capaz de multiplicar nuestro pequeño gesto de amor y hacernos partícipes de su don, no solo para nosotros, sino para que nosotros seamos ese medio para que nuestro hermano llegué también a Él.